domingo, 5 de noviembre de 2017

Rafael Andújar: "hoy el Caballero no lucha con la Espada en mano, sino con el Corazón y el Cerebro"


En la Festividad de San Carlos Borromeo, Patrón de la Real y Militar Orden de Caballeros y Damas de San Carlos, el Gran Maestre de la misma, S.A.S. D. Rafael Andújar y Vilches, al comienzo del acto de investidura de los nuevos caballeros y damas de la misma habló del sentido de las Investiduras y de la caballería. En este aspecto, Su Alteza Serenísima dijo que: "En cada Ceremonia de Investidura en la que he participado a lo largo de mi vida, y son muchas, siempre me he preguntado y sigo preguntándome lo mismo. ¿Para que servimos hoy los miembros de las Órdenes de Caballería y sobre todo porque hay personas distinguidas que quieran obtener el rango de caballero o dama?"



Respecto al sentido de la caballería, el Gran Maestre de la Real y Militar Orden de San Carlos dijo que: "antiguamente, el oficio de caballero se aprendía como escudero, al servicio de un Caballero, durante largos años, absorbiendo la esencia de la Caballería a través de sus enseñanzas y su ejemplo. El camino era largo, arduo, y lleno de peligro. Los que no eran Nobles de nacimiento, y los escuderos, podían solamente ser recibidos Caballeros a través de hechos de enorme coraje y honor, el tipo de hazañas que costaba la vida a muchos de los que lo intentaban…."

D. Rafael Andújar y Vilches, en su intervención ante los nuevos caballeros y damas, habló de la caballería en la actualidad. En este sentido dijo que "hoy., indudablemente las cosas han cambiado mucho, y son bastante diferentes. No se necesita preparación para la lucha armada, - ni se requiere experiencia, - y el largo aprendizaje ya no es necesario. Es un proceso mucho más rápido, y mucho menos peligroso, para ser recibidos Dama o Caballero. Por lo menos de Nombre…." Ahondando en el tema, el Gran Maestre de San Carlos comentó que "los Caballeros modernos. no tendrán que demostrar su valentía en el campo de batalla, espada en mano, y miedo en sus entrañas, pero tendrán que ser bravos. Tendrán que ser leales. Tendrán que ser desinteresados y corteses. Pues si el mundo ha cambiado alrededor de ellos, las Virtudes, que son el cuerpo, y el Alma de sus existencias, y la regla que las gobierna como Caballeros, no han cambiado. Llevadas a la práctica de maneras distintas en nuevas sociedades, siguen iguales comportamientos de excelencia y ejemplaridad, cualidades desesperadamente necesitadas en nuestra sociedad actual, como salvaguardia de nuestros valores y nuestra moral. Hoy el Caballero no lucha con la Espada en mano, sino con el Corazón y el Cerebro…."

No hay comentarios:

Publicar un comentario