lunes, 20 de agosto de 2018

Miles de familias desplazadas han vuelto a sus zonas de origen en Daraa y Qunaitra.


A medida que el Gobierno sirio ha ido retomando el control en las últimas semanas, miles de familias desplazadas han vuelto a sus zonas de origen en Daraa y Qunaitra.

La Oficina de Coordinación Humanitaria de la ONU (OCHA) calcula que quedan 57.000 personas desplazadas. Para ellas, moverse sigue siendo muy complicado, en ocasiones por falta de documentación o por los costes inasumibles. Además, hay informes de que en las provincias de la cuenca de Yarmouk y Daraa quedan muchos explosivos sin detonar, lo que está causando numerosas muertes y heridas.

Dos convoyes de la ONU entregaron comida, agua, kits de higiene y otros materiales para 70.000 personas en la provincia de Daraa.

“El alto número de retornos no disminuye la necesidad de ayuda humanitaria y servicios de protección”, advierten desde OCHA. Muchos de los pueblos y ciudades han resultado muy dañados por los combates y los habitantes se ven ahora sin recursos para ganarse la vida. Los cultivos agrícolas, por ejemplo, han quedado arrasados.

Por eso, la ONU completará la entrega de ayuda de emergencia con programas con un enfoque más a largo plazo; pero, para ello, necesitan que el Gobierno garantice un acceso regular a estas zonas.

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